En diciembre bautizamos a nuestros bebés y tuve la brillante idea de hacer dos pasteles para el desayuno que compartimos con nuestras familias y amigos. Les cuento cómo me fue…

No pretendía hacer ninguna receta elaborada, ni trabajar con fondant, ni hacer pastel de mil pisos, pero aun así fueron los pasteles más complicados y atropellados que he hecho.
Decidí hacer dos pasteles, uno de chocolate con relleno de malvaviscos y uno de tres leches con relleno de dulce de leche. Ni siquiera estaba nerviosa, lo estaba disfrutando pero entre usar un molde prestado y probar un pastel de caja que se hace en la estufa se complicó todo. Dos pasteles se quemaron y tuve que improvisar, cortar pegar para terminar con un pastel de vainilla y chocolate de tres leches con dulce de leche en medio y un pastel de doble chocolate con relleno de malvavisco de fresa cubiertos con betún de azúcar glass. En lo personal me gustaron los dos y mis comenales se los comieron felices. Era tanto el alboroto de la fiesta que ni siquiera le tomé foto a “mis creaciones” terminadas.
Así es esto, quieres hacer algo para mostrar y resulta un caos, pero no quiera hacer unos bollitos para desayunar el sábado en casa porque salen dignos de revista
Archivado en: Uncategorized





